Después de las pruebas anteriores, y con las pequeñas mejoras propuestas por varias personas hemos lanzado una nueva versión incluyendo ciertas mejoras que se han apreciado en el sabor definitivo.
El resultado es que el roscón se parece mucho más a la textura del glutoniano aunque nos falta el punto de esponjosidad al que seguimos trabajando. Es un proceso sencillo, que no conlleva demasiado esfuerzo y que todo el mundo puede hacer.
Éste roscón tiene cuatro procesos, una masa de arranque, una primera fermentación de la masa, una segunda fermentación con la forma y una decoración y horneado.
Se pueden hacer roscones sin todos los pasos, por supuesto, al final lo importante es el tiempo que dedicamos a los nuestros, en especial a los celiacos de nuestra casa para que no echen en falta ningún producto glutoniano. Optéis por una receta rápida, o por un roscón tradicional, lo importante es el cariño que dedicamos.
El primer roscón del horneado de hoy ha sido un regalo para Carlos y Lola de Mercado Calabajio que nos han hecho su valoración y ésta composición de fotos. Lo dicho chicos, hemos tratado de poner todo el cariño que os tenemos en nuestra elaboración, gracias por todo!.
